ROMANCE DEL DUERO

      Gerardo Diego

Río Duero, río Duero,
nadie a acompañarte baja;
nadie se detiene a oír
tu eterna estrofa de agua.

Indiferente o cobarde,
la ciudad vuelve la espalda.
No quiere ver en tu espejo
su muralla desdentada.

Tú, viejo Duero, sonríes
entre tus barbas de plata,
moliendo con tus romances
las cosechas mal logradas.

Y entre los santos de piedra
y los álamos de magia
pasas llevando en tus ondas
palabras de amor, palabras.

Quién pudiera como tú,
a la vez quieto y en marcha,
cantar siempre el mismo verso
pero con distinta agua.

Río Duero, río Duero,
nadie a estar contigo baja,
ya nadie quiere atender
tu eterna estrofa olvidada,

sino los enamorados
que preguntan por sus almas
y siembran en tus espumas
palabras de amor, palabras.

 

1922

 

ES UN PUEBLO


Es un pueblo de Castilla,
sus calles,
están llenas de barro seco.
Hay un campanario hueco
que, de soñar,
Se está cayendo al suelo.
Es un pueblo de Castilla,
entre encinas pardas
- como el oro viejo-
Toda la gente dormida,
el verano en su apogeo.
es la hora de la siesta
Y el sol, pega de lleno.

Es un pueblo de Castilla,
sus casas
de adobe, no llegan a ciento.
Hay tan solo un viejo,
liando un pitillo
entre sus ya torpes dedos.
Su cara llena de arrugas,
muestra la huella
que dejara el tiempo.
Recuerda mirando al cielo
-con nostalgia su pasado-
Los años de juventud,
que en un momento
ha malgastado.

Es un pueblo de Castilla,
donde ya no hay mozos,
porque se fueron.
Hay docenas de zagalas
soñando que vuelvan
donde ellos nacieron.
Se fueron por el camino
que deja, a la izquierda,
el triste cementerio.
Allí descansan los muertos
-que en otro tiempo vivieron.
El amor y la esperanza.
solo habita: EL SILENCIO

 

Romance del Duero
Amparo García-Ortega
En recuerdo de Adolfo, sobre el tema:
"El Río de Gerardo Diego"
en su "Castilla en el alma"

ES UN PUEBLO
Nino Sánchez

 

 

 

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